Mundo ficciónIniciar sesiónEl vestido negro se deslizaba sobre mi piel como agua de medianoche. Lucien lo había elegido personalmente: seda líquida que caía en cascada desde mis hombros hasta rozar el suelo, con una abertura lateral que revelaba más de lo que ocultaba. La espalda completamente descubierta exponía cada vértebra de mi columna, un camino vulnerable que sus dedos habían recorrido mientras me ayudaba a vestirme.
—Esta noche no eres







