Mundo ficciónIniciar sesiónLa noche se extendía como un manto de terciopelo negro sobre la mansión Draeven. Adriana permanecía sentada en el alféizar de la ventana de su habitación, con la mirada perdida en la oscuridad del jardín. Las últimas horas habían sido un torbellino de emociones que aún no lograba procesar completamente. El incidente en la gala había dejado una marca invisible en ella, como si algo dentro de su ser hubiera camb







