Mundo ficciónIniciar sesiónLa mansión de Lucien era un laberinto de pasillos interminables y habitaciones cerradas. Adriana había pasado tres días evitando a su captor, refugiándose en la biblioteca o en los jardines cuando él estaba presente. Pero aquella tarde, con la lluvia golpeando los ventanales y Lucien ausente por asuntos del clan, la curiosidad pudo más que la prudencia.
El ala este permanecía cerrada la mayor parte del tiempo. Adriana hab&i







