Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl amanecer no trajo claridad, solo una palidez helada que envolvía las rocas como una neblina petrificada. Rhea se despertó envuelta en la capa de Kael, el cuerpo entumecido por el frío y el recuerdo de la noche anterior todavía vibrando bajo su piel. Había algo en ella que ya no dormía. No desde la visión. No desde Umbra.
Kael se encontraba en cuclillas al borde del claro, afilando su espada con movimiento







