Mundo ficciónIniciar sesiónEl frío arreció con violencia cuando cruzaron la última grieta del terreno escarpado. Los días se habían vuelto indistinguibles; el cielo, perpetuamente gris, parecía más una tapa de piedra que una cúpula de nubes. El camino hacia el norte no era recto, ni justo. Era una prueba. Y Rhea empezaba a sospechar que el mundo mismo intentaba quebrarla antes de permitirle llegar.
Kael iba delante, como siempre. Sus pisadas dejaban marcas apenas visibles en l







