Llegamos al bar de Billie y, después de saludarlo, nos dirigimos a nuestra mesa de siempre.
— ¿Qué van a tomar? —nos pregunta una mesera; debe ser nueva, porque no la conozco.
—Tres cervezas, cariño —contesta Ian.
Definitivamente era nueva, él ya estaba midiendo el terreno; Ella se limitó a sonreír y asentir con la cabeza. Tiene ese efecto con todas las chicas y él lo sabe, y como es de esperar, lo utiliza siempre.
—Vamos Ian, ¿en serio? ¿Con la mesera? Si se entera Billie, te vuela las pelotas