Comienza una balacera en segundos, y más hombres empiezan a salir de adentro de la casa. Yo me muevo para avanzar y entrar, pero una mano en mi antebrazo me detiene.
—Espera —manda Gaby. Me hace seña para que mire hacia adelante, y se produce una explosión a un lado de la casa—. Esperemos unos segundos más, y entramos por donde se produjo esa explosión —me avisa, y asiento.
Esos segundos que esperamos se me hicieron eternos, pero al final ya estamos en camino hacia la casa; Vamos los tres, con d