—Despierta Lilith —Escucho a lo lejos. Odio que me llamen así; al escuchar ese nombre me da escalofrío y asco—. ¡¡Despierta!! —Oigo más fuerte, y siento una quemazón en mi rostro. Con lentitud abro los ojos y parpadeo varias veces, todo está muy oscuro; los vuelvo a cerrar y trato de recordar qué fue lo que pasó y dónde estoy; Entonces, todo vuelve a mí como un torbellino. ¡¡Dany!!, grito en mi cabeza. Dany me secuestró—. ¡¡Despierta de una maldita vez!! —grita de nuevo y vuelvo a sentir la que