A la mañana siguiente, el camino a la cita con Neil es incómodo. Everly siente dudas; la desconfianza ya está instalada en su memoria y no es algo que simplemente vaya a olvidar de la noche a la mañana.
—Tienes razón —murmura Everly mientras él conduce.
—¿A qué te refieres?
—No me debería importar con quién estuviste, es algo irracional que reclame o me ponga como lo hice hace rato. Fue muy infantil de mi parte y te pido disculpas. No se repetirá.
—Quiero ser sincero contigo, sí hubo mujeres en