Roxanne Meyers
Colgué la llamada con Salvatore y sentí cómo algo se encogía en mi pecho. Entendía que prefiriera estar con su hombre, pero yo también era importante, sobre todo ahora, en mi estado.
Miles de dudas me asaltaban, pero una destacaba sobre las demás: ¿le haré falta a alguien? ¿Habrá alguien que se pregunte por mí, que me extrañe, aunque sea un poco?
Había una persona con quien podía hablar, alguien en quien confiaba completamente: mi mejor amiga, Renne. Me sabía su número de memori