Salvatore Gianluca
Era el hombre más detestable del universo. No podía tener cámaras en toda la casa, pero, aun así, las tenía. Y justo ahora estaba observando la de la habitación de Roxanne. Fue imposible no verla, con esas pequeñas manos, entregándose al placer.
Yo nunca había sido fanático de masturbarme, pero esta vez no pude evitarlo. Verla disfrutar me hizo perder el control. Sin embargo, algo me desconcertaba: ¿lo hacía por mí o simplemente se dejaba llevar, pensando en otro hombre? ¿Aca