NARRA EMERSON
Jadeé sorprendido. Si cuando me enteré de la posibilidad de ser padre me caí de culo, ¿ahora como reaccionaria? Por si las dudas, clavé mis pies fuertemente en el piso.
¿Mellizos? ¡Vaya! Eso no me lo esperaba.
—¿Mellizos? —preguntó mi ángel incrédula.
—Aquí podemos ver ambos fetos, ¿llegan a verlos? Son mellizos porque cada uno crece en una bolsa amniótica distinta.
Mis ojos se llenaron de lágrimas al ver esos dos pequeños porotitos. Realmente esto estaba sucediendo, íbamos a