Leonard
Me desperté de un salto. La tenue luz del amanecer apenas se filtraba por las cortinas de apartamento. A mi lado, Diana aún dormía profundamente. Su respiración era tranquila, su rostro sereno, pero no sentí la necesidad de despedirme. Me levanté con cautela, procurando no hacer ruido, y fui directo al baño. Solo me lavé el rostro con agua fría. Necesitaba despejarme. No tenía tiempo para sentimentalismos ni conversaciones vacías.
Mi mente estaba enfocada en un solo objetivo: hacer crec