Leonard
Miro una y otra vez los papeles que me entregó Vincenzo. El sobre aún lo tengo en la mano, pero sigo sin comprender. Frunzo el ceño mientras leo cada palabra cuidadosamente.
—¿Qué quiere decir esto? —le pregunto levantando la vista—. ¿Renuncias? ¿Por qué vas a renunciar?
Él suelta un bufido exasperado y luego se revuelve el cabello, como si intentara quitarse de la cabeza los pensamientos que lo atormentan.
—Necesito irme del país ahora mismo —dice con firmeza—. No me siento con ganas d