Leonard
Después de haber salido del cementerio, directo me fui a la comisaría. Según me habían informado, ya tenían a Diana ahí, justo donde yo quería que estuviera. Incluso me tomé la molestia de contactar a su esposo, ese pobre desgraciado, para que viniera. Que vea él mismo lo que hará con su querida esposa. Aunque siendo sincero, si fuera por mí, la refundiría en la cárcel por todo lo que ha hecho.
Al llegar, observo cómo la interrogan. Ella, como siempre, negándolo todo con esa cara de fal