Había firmado un acta de matrimonio, pero ahora veía que había sido más que eso; había firmado una sentencia, donde le permitía utilizarme y aprovecharse de eso.
Sentada en la cama con las piernas cruzadas, contemplé las múltiples notas periodísticas que había sobre la aclamada boda del Ceo Bastián. Era la noticia principal, la que acaparaba las páginas y de la que todos hablaban:
“El Ceo Gabriel Bastián rompe los escándalos recientes al revelar su matrimonio”. “Fotos sobre la boda del inver