Exactamente 1 año despues de proponerme matrimonio, de una manera tan diferente a la primera vez, y de verdad sincera, como un hombre enamorado, Gabriel y yo volvimos a celebrar nuestra boda. Esta vez no fue una fachada, no me tomé fotos en un hotel ni fue montando un falso escenario para fingir un gran evento.
Esta vez, la boda fue real, con invitados y votos matrimoniales reales. Esta vez, tuve un camino de rosas en el que caminé y amigos que me sonrieron y festejaron conmigo. Esta vez, tomé