La gerente de RRHH lo condujo personalmente, como si llevara un tesoro oculto. Raven avanzaba con el corazón latiendo a mil, sudor perlándole las palmas aunque intentaba mantener la compostura. La noticia de su nuevo contrato aún le parecía un sueño: aumento de sueldo, horarios flexibles, posibilidad de viajar al extranjero con todos los gastos cubiertos, incluso préstamos personales respaldados por la empresa. Aquello era más de lo que jamás imaginó.
—Aquí está —anunció la gerente con una sonr