C86: Yo pertenezco a tu lado.
La noche había terminado en un estallido de risas, brindis y celebración. Las antorchas aún humeaban afuera, el eco de los tambores y los pasos de la danza tribal se extinguían como un sueño cálido. Pero dentro de la casa que compartían, la quietud reinaba. Apenas el crepitar de la leña en el hogar rompía el silencio. Dorian cerró la puerta tras ellos con un suspiro profundo, como si el peso de la noche se le deslizara por la espalda. Somali ya se había descalzado y sus pies se deslizaron con g