Perspectiva: Alexandra
El aire en la biblioteca de la finca era tan denso que parecía sólido. A través de los ventanales de suelo a techo, la niebla de la mañana envolvía los robles centenarios, creando un santuario aislado donde el resto del mundo no tenía cabida. Dentro, el calor de la chimenea encendida apenas lograba competir con el frío cortante que emanaba de mi marido.
Caleb estaba de pie junto a la estantería de libros de caoba, con un vaso de whisky en la mano. Llevaba una camisa blanc