El mes de marzo trajo consigo los primeros indicios de la primavera. El hielo que había cubierto las aceras de la zona industrial comenzó a derretirse, revelando parches de asfalto gris, y el aire perdió esa cualidad cortante que obligaba a encoger los hombros al caminar.
Dentro de la oficina de Mery Soluciones, sin embargo, el clima era de máxima tensión operativa.
Alexandra estaba frente a su monitor, con el auricular del teléfono encajado entre la oreja y el hombro, tecleando a una velocidad