Mundo de ficçãoIniciar sessãoCELIA:
Destapé mi cabeza, el corazón latiéndome con fuerza en el pecho. Pude ver cómo mi suegro se llevaba a rastras a mi suegra, que me lanzó una mirada tan extraña que me hizo volver a cubrirme, temblando. El miedo me recorría las venas como hielo líquido, porque antes de esconderme, vi cómo el abuelo Garibaldi revisaba unas hermosas armas doradas y se cruzaba una cinta llena de municiones sobre el pecho, como si se preparara para la guerra.
Mi suegro regresó corriendo, un






