Mundo ficciónIniciar sesiónFABRIZIO:
El silencio que siguió a su arrebato era denso, cargado de tensión y promesas de violencia. Nos miramos sintiendo la misma rabia e impotencia que el abuelo, conscientes de que la hora de saldar cuentas pendientes había llegado al fin. Pero que aún no decía el abuelo el motivo de la rivalidad entre las Janare y nosotros. Algo debía de haber sucedido para esa enorme enemistad desde tiempo inmemorable.
—¡Santa Mado






