Mundo ficciónIniciar sesiónALONSO:
Ella abrió los ojos lentamente, parpadeando para observarme. Una sonrisa débil se dibujó en su rostro al verme.
—Buenos días —murmuró, su voz aún débil llena de ternura.—Buenos días, mi amor. ¿Cómo te sientes? —pregunté, ayudándola a incorporarse.—Un poco mejor, creo —respondió, apoyándose en mí. La






