Mundo ficciónIniciar sesiónALONSO:
Luigi me miró fijamente. Ese silencio suyo, pesado y penetrante, era más que suficiente para confirmar mis temores. No necesitaba decir nada. Su mirada me destrozó en mil pedazos.
—Luigi, dímelo. No juegues conmigo —exigí, con un grito ahogado que salió a la superficie. Mi cuerpo comenzó a temblar, mientras él buscaba las palabras correctas que nunca llegarían.—Hice todo lo que estuvo en






