Mundo de ficçãoIniciar sessãoLUIGI:
El silencio, denso y palpable, se adueñó de la estancia mientras Lucero, con ojos que reflejaban un mar de dudas y temores, examinaba las muestras de escritura que Enzo le presentaba. Tras un profundo suspiro, que parecía arrastrar consigo una carga inmensurable, se volvió hacia mí. Su voz, teñida de vulnerabilidad y súplica, rompió el silencio:
—¿Es cierto que nunca me rechazaste? ¿No fuiste






