Mundo ficciónIniciar sesiónConcetta escucharme torció el rostro y nos quedamos mirándonos, como si nos estudiáramos. Alonso intervino rápidamente para disipar la tensión.
—Concetta, ¿qué haces aquí? Tengo entendido que estabas herida—dijo fríamente visiblemente incómodo con su presencia.—Así es, pero al enterarme que estabas aquí por negocios, quise pasar a saludarte querido —re






