Si mi hija pierde la pierna, les cortaré las piernas a los culpables.
La amenaza del CEO ruso quedó más que clara, pero se trataba de Dorian Montana, el emperador de los negocios, no era cualquier hombre, y tampoco permitía que nadie lo amenazara en la cara, así que...
— Estaremos en el hospital en poco tiempo, Sergey, hemos sido amigos por muchos años, a nuestras esposas no les va agradar nada una pelea entre nosotros, comprendo tu furia, yo estaría igual que tú... pero hablemos primero, no me gustaría tener que utilizar todo mi poder en tu contra.
— No s