Gisel Rossi y Angelo Leyva....
Una vez en el despacho, el CEO pidió sentarse a su hija.
— ¿Qué pasa papá? Estás muy serio. — Gisel siempre había respetado a su imponente padre, lo admiraba y sabía que era un hombre extraordinariamente inteligente.
— ¿Dímelo tú? Si algo te está sucediendo, lo mínimo que espero es que me lo cuentes, soy tu padre y me preocupo por ti, Tienes un moretón en el brazo, justo donde suelen sacar sangre, ¿Para que te hiciste sacar sangre? ¿Crees que estás enferma de algo?
La doctora pensó q