Dejame acompañarte en tu camino.
Todos estaban al pendiente de la llamada que había recibido el abogado, nadie perdía la fe de que un milagro pudiera ocurrir.
— ¡Detengan la boda, papá, acabamos de invalidar el estúpido y ridículo documento que obligaba a Rafael a casarse con la señorita de la familia Montez!
El Abogado cortó la comunicación para poder hablar.
— ¡Alexander detente, que no firme Rafael!
El mayor de los trillizos se quedó quieto, no sabía a qué se referían pero si su tío Adriano ordenaba no firmar, le