Los CEOS sacaron prácticamente a rastras a Rafael del exclusivo bar, eran los trillizos Ivanov los que lo sostenían.
— Rafael, pero que pesado estás, trata de dar un paso por ti mismo. — Alexandro apenas podía con el alto CEO Mendoza, Aleksey lo sostenía del otro lado para subirlo al coche, Alexander tomaba el control del coche y así juntos salieron a la mansión Mendoza.
— Espero que estemos haciendo lo correcto, y que Rafael no nos odie cuando se le pase la borrachera y se descubra casa