CAPÍTULO 65. Pedido denegado.
Narrador
—Bueno, iré a preparar el desayuno y luego compraré ropa para ti, así que si deseas, puedes hacerme una pequeña lista con todo lo que necesites y yo te lo traeré sin problemas —le propuso.
Irina se miró el cuerpo. Se había olvidado de que aún llevaba el mismo vestido de ayer, y ahora que se vio a sí misma, sintió que le picaba. Se sentía sucia y sudada, aunque no había hecho ningún esfuerzo físico. Suspiró, sin saber si aceptar la amabilidad o no, pues no quería nada que proviniera de