Capítulo 86. Devastadora verdad.
Amy Espinoza
—Lo siento —dijo, y su voz era tan clara y fría que hizo estremecer a más de un invitado—. Pero mi padre es Ilhan Delacroix. Tú sólo fuiste un donante de esperma. Nada más. Solo quería que supieras que al hijo al que despreciaste y abandonaste cuando dejaste a tu esposa, por una mujer más joven, salió adelante sin ti y nunca te necesitó y ahora eres tú quien se arrastra para hacer alianza con mi empresa.
El silencio que siguió, fue absoluto. Podía oír el crujido del vestido de seda