Capítulo 85. Era por él.
Amy Espinoza
El pasillo que conducía a la gran escalinata de la mansión Velasco era un corredor de espejos y luces que parecían multiplicar cada paso que dábamos.
Mi vestido azul medianoche se deslizaba sobre la alfombra como un río oscuro; el roce suave de la tela contrastaba con el ritmo acelerado de mi corazón.
Maximiliano me ofrecía su brazo con esa mezcla de seguridad y desafío que lo hacía imposible de ignorar. El brillo de su traje negro a la medida competía con el de las lámparas de cr