La sala de reuniones de la presidencia estaba en silencio, iluminada por la suave luz que entraba por los amplios ventanales.
La larga mesa de cristal reflejaba la pantalla del portátil de Augusto, ya conectado a la videoconferencia.
Eloise colocó la tablet frente a ella, organizando la agenda mientras escribía con precisión.
Estaba tan concentrada en los informes que ni siquiera notó la mirada de él, que se demoraba sobre ella más de lo debido.
El suave sonido de la puerta al cerrars