La bandeja de copas de champán temblaba ligeramente entre las manos de Eloise.
El uniforme negro era solo una máscara más aquella noche.
Tan pesado como la sonrisa educada que se obligaba a mantener.
Se acercó a la mesa alta, donde las risas contenidas y las copas medio vacías dejaban ver la animada conversación entre los directores ejecutivos.
Sin levantar demasiado la mirada, ofreció la primera copa.
—¿Champán, señor? —murmuró con voz controlada.
Thamires se volvió de inmediato.
Con a