Capítulo 7. Perdido en tus ojos.
Joel terminó de arreglarse la corbata del traje sin dejar de mirarse en espejo, en la habitación que tenía en su oficina.
Escuchó unos pasos y al girarse vio a la secretaria parada con una expresión de preocupación.
—¿Qué pasa? ¿Por qué esa cara? —interrogó sin apartar la mirada de su rostro.
—Es que hay un problema, señor, le juro que es algo que escapó de mis manos —dijo la mujer haciendo una pausa, sintiéndose un poco temerosa—, mandé al chofer a dejar la entrada de su esposa en la recepci