Capítulo 41. Un descubrimiento impactante.
Tamara se quedó mirando su teléfono, tratando de procesar la información que su amiga acababa de darle.
Sabía que Freya no solía alarmarse sin ninguna razón, y cuando lo hacía, tenía que ser algo importante, para llamarla y sobre todo para estar de esa manera, se escuchaba muy angustiada, a punto del colapso y eso no era fácil que le sucediera, porque ella era la mujer más dura, fuerte y de sangre fría que conocía.
—¿Qué habrá visto Freya para que se pudiera de esta manera? —se preguntó, ahora