Mundo ficciónIniciar sesiónAproveché que Mael estaba ocupado para bajar a las dependencias de servicio en ese mismo momento. Las cocineras eran quienes mejor me conocían, y adivinaba que aclarar la situación con ellas bastaría para que las demás mujeres se enteraran. Y si veía que eso no alcanzaba, siempre podía recurrir a Tea en Iria.
Mi aparición en la cocina causó un breve revuelo. Me detuve a hablar con la loba que supervisaba esa sección







