Mundo de ficçãoIniciar sessãoComo para darme la razón, apenas terminábamos de salir de las escaleras en el nivel principal cuando Milo nos avisó que Ronda y los demás ya cruzaban el prado y nos esperaban para salir a recibirlos.
—Valor —sonrió Mael al ver mi expresión, imitando el tono en el que se lo dijera un momento antes.
Milo y Fiona ya habían cruzado las enormes puertas de la entrada principal, abiertas de par en par, y ella me dirigió







