Mundo ficciónIniciar sesiónMe detuve bruscamente al escucharlo. Mael sostuvo mi mirada, atento a mi reacción. Desvié la vista hacia el este, donde un tenue resplandor dorado comenzaba a recortar en negro los picos de las montañas. Hurgué en mi memoria, pero cuanto recordaba era un amplio claro del bosque batido por la tormenta, montículos informes de nieve vecinos al establo, de los cuales emergían los esqueletos de varias chimeneas de piedra.
Un escalofrío corri&







