Mundo ficciónIniciar sesiónEl amanecer llegó sin permiso, dorando las hojas húmedas del bosque como si el mundo ignorara que algo había cambiado.
Kael dormía profundamente, el cuerpo aún dolorido por la prueba. Pero su respiración era tranquila. Pacífica. Como si, por fin, después de años de huida y dolor, pudiera descansar sin mirar sobre su hombro.Lía lo observaba desde el umbral de la cabaña, con los brazos cruzados y el alma en guerra.Todo en ella había cambiado.Ya no se sentía humana.






