Mundo ficciónIniciar sesiónLa bruma se alzaba espesa sobre los riscos del sur, donde el aire olía a sal y a antiguos juramentos rotos. Mientras la manada reforzaba sus defensas tras el último ataque, una figura solitaria observaba desde la distancia, oculta entre las sombras de una colina erosionada. Sus ojos, inyectados en rojo y oro, no parpadeaban. Esperaban.
Era el enemigo. Pero no como lo imaginaban. No un monstruo hecho de oscuridad, sino un ser que alguna vez caminó entre ellos. Conocía sus nombres. Sus






