Mundo ficciónIniciar sesiónEl sol apenas se asomaba sobre los riscos del sur cuando Lía despertó sobresaltada. La brisa traía consigo un murmullo que no era viento. Era un llamado. Una advertencia. Un nombre que su alma conocía, pero que su mente aún no alcanzaba a comprender: Elenor.
El niño dormía junto a ella, envuelto en mantas tejidas con runas protectoras. Su rostro, plácido, ocultaba el torbellino que era su existencia. Desde que había llegado, nada era igual. La magia parecía gravitar a su alrededor, r






