—Sigo sin entender por qué.
—Pues porque lo digo yo. ¿Acaso no es razón suficiente?
Clavé la mirada en Darian con desprecio, preguntándome cómo era posible odiar tanto a alguien a quien alguna vez se había amado.
—¿Y qué se supone que debo ponerme?
—Un vestido elegante. Es una reunión importante y quiero que deslumbres a todos.
—¿Todos? ¿A dónde me estás llevando?
Darian se llevó las manos al rostro, arrastrándolas desde la frente con fastidio.
—Nyra… —suspiró—. Prepárate. Nos vamos en dos hora