Capítulo 23.

El lobo blanco estaba perdido mirando el fuego, como si en las llamas buscara un recuerdo que yo no podía ver. Yo, en cambio, apenas lograba concentrarme en mi respiración mientras esperaba que el señor Arthur viniera a revisar mi trabajo.

Y lo hizo. Caminó hacia mí con esa seguridad que siempre imponía y me extendió la mano sin decir nada. Sabía lo que quería. Con algo de vergüenza, le entregué la primera cerbatana que había fabricado.

Lo vi girarla entre sus manos, como si cada imperfec
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Angelica Sepulvedapasè del llanto a la risa me encanta esto
Angie WoodQue lindo, dijo igual que Iris "los duraznos" jajaja
YosiY así vamos, en una montaña rusa, del dolor a la diversión. ¡Grande, Iriani!
SAIRA MARIA FLORES MINAKATAMe alegra mucho que aprenda a defenderse, así evitará que la persiga un destino como en el pasado
Mau LópezOtro castigo más que debe de pagar al ser un posible blanco
julija kaskolo que hará sufrir al Lobo Blanco cuando se entera que el fue la pareja que la dejó sufrir hasta la muerte.... con las barbaridades que pueden hacer las plantas, no me gustaría ser ese lobo...
julija kaskoque capítulo más divertido... al final aprenderá defenderse con las plantas
Cristina Sánchezcreo que sí sabrás cómo defenderte al final de cuentas
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