Rowan
Caminábamos hacia el sur, con Clara a mi lado, Edward y Roxie unos pasos detrás. No era un viaje largo hasta la manada de Nicholas, pero cada minuto se sentía eterno.
Clara no había dicho mucho. Desde que la recuperé, su silencio tenía peso, como si cada palabra que callaba se hundiera en su pecho. Su mirada iba siempre hacia adelante, pero yo notaba el leve temblor de sus dedos cuando los entrelazaba con los míos.
—¿Estás bien? —le pregunté en voz baja.
Me miró apenas un segundo, esos oj