Clara
No sabía cuánto tiempo había pasado desde que me arrojaron de vuelta a esta celda, pero mi cuerpo seguía doliendo como si cada golpe estuviera fresco.
Cada latigazo ardía al respirar. Cada palabra de mi padre -si es que aún podía llamarlo así- seguía pegada de mi pecho y grabada en mi mente.
Me habían dejado tirada sobre una manta áspera, sin agua, sin comida. Solo oscuridad, dolor… y silencio.
Los días así, extrañaba mucho a Roxie.
La conexión se había apagado del todo después de esa i