—Antes de comenzar—dijo la bruja—no puedo quedarme tranquila haciendo el hechizo en ti mientras tenemos una bomba de tiempo con nosotros.
—¿Que?
—Tu hermano, el monstruo.
—No le llames asi. —le dije caminando hacia ella.
—Lena.—dijo Eiden en un tono que me preocuó. Ellos dos tenian mas que una simple historia.
—Lo siento. No es Lobo, ya no es tu hermano. Mientras mas rapido lo entiendan mucho mejor será.
—Es mi problema. —dije. —nuestro. Es nuestro hermano y no vamos a dejarlo. —aseveré. —