El motor del coche roncaba con suavidad mientras avanzábamos por la carretera que salía de la ciudad hacia las montañas. Lena miraba por la ventana, viendo cómo los edificios grises de Noruega se transformaban en árboles oscuros cargados de nieve. El ambiente dentro del vehículo era relajado. Había sido un buen día, o al menos lo más parecido a un día normal que habían tenido en semanas.
Eiden conducía con una mano en el volante. Se le veía tranquilo. Había pasado la mañana comprando ropa y och